Siento el corazón apretado, acongojado. Cansada de luchar contra la amnesia. Siempre que eso pasa recuerdo que dicen por ahí que los únicos vencidos son los que no luchan…
Hace algunas horas falleció uno de los torturadores (condenados y reconocidos, faltan muchos por caer) mas grandes de la historia de nuestro país.
Sin remordimiento, lamentándose de no haber dado muerte a mas personas, según confeso en una de sus ultimas entrevistas, con una red de protección a su alrededor, de agentes en silencio, de abogados pagos por quien sabe que oscura fuente (algunos de los acusados por delitos de derechos humanos son defendidos por abogados pagos por las FFAA), murió en la penitenciaria de santiago.
¿Se van a morir todos los torturadores sin dar respuesta?
¿No sabremos nunca donde fueron a parar tantos de los nuestros?
¿No entiende nadie que la vida no pasa de moda, que la reconciliación implica PERDÓN Y NO OLVIDO?
Me canso de ver en los medios una agrupación de generales añejos defendiendo el honor de la patria de las garras del marxismo.
Iturriaga anda libre por las calles, nadie sabe donde está y ya ni siquiera es noticia….
Son crímenes contra la humanidad, cada vez se habla con menos claridad de cómo realmente sucedieron las cosas y a estas alturas a muchos lo que realmente les importa es saber DÓNDE ESTÁN sus muertos…
¿Qué nos pasa? ¿Existe un motivo para esta falta de sentimiento, para este reaccionar no-humano frente al dolor de nuestros hermanos?
Urge una disposición nacional a la verdad y la justicia… sino se oscurecen las almas, no la de los victimarios, sino que la de las victimas; nos vamos llenando de rencor y de amargura.
Si no hay justicia queda demasiado desafío para la caridad, no hay corazón que resista.
Queda por emprender una nueva empresa: no permitir que nos quiten la alegría, que nos falle la memoria y la esperanza.
No escuchar a los mediocres, no ser cómplice del olvido, ser pioneros del perdón y de la búsqueda de la verdad
No hay atadura que impida que esta generación sea libre y honesta. Que sea verdadera.
Francisca Hernández C.
3 comentarios:
arriba los que escriben, arriba los que luchan. por lo que no vivimos, por lo que nos trae muertos, por la verguenza retiscente por borrar el olvido a secar las lagrimas y seguir el ejemplo de una noble escribidora
brigada por la conciencia hasta siempre
ocultos hacia el olvido nunca mas!, nunca mas, un saludo desde antofagasta a la amparita fran, que lucha entre las piedras para despertar ojos caidos y aleonar bocas sedientas de justicia
La memoria colectiva es fragil, generalmente, se difumina en el tiempo. Necesitamos revivir la memoria, en la busqueda de una justicia que pocos gozan y una verdad en tinieblas.........seguimos de una u otra forma sumidos en un profundo sentimiento de injusticia. Los muertos, lo estan, los culpables siguen libres,.....y la democracia sigue su curso, olvidando su historia.
Se ha avanzado, qué duda cabe. Son pocos los paises donde gente tan siniestra muere entre las rejas y no bajo el techo de la misma red de protección que invocan. Torturadores o no las personas son libres y es en definitiva su conciencia la que los debe llevar al arrepentimiento y la confesión. La esperanza cristiana es que el Reino es el reino de los justos y que Dios, con su infinita Misericordia, es capaz de perdonar, pero a aquel que se arrepiente de corazón y no al que se jacta de sus propias fechorias. La esperanza en el Reino es nuestra única tranquilidad frente a una limitada e imperfecta justicia humana. Agradecer por lo que se ha hecho, mirar para adelante y condenar a los culpables que aun quedan... en lo demás proyectar a esta país hacia el futuro y apostar por una nueva generación pacífica y constructiva. Espero Romo haya sabido arrepentirse aún cuando fuere en sus últimos segundos en este mundo... solo Dios lo sabe.
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