jueves, 27 de septiembre de 2007

Respuesta de los jóvenes al Cardenal

Señor Director:

Hemos escuchado con atención y respondemos al desafío que nos hizo nuestro Arzobispo, el Cardenal Errázuriz, con motivo del Te Deum del 18 de septiembre recién pasado. Todos los chilenos somos responsables de construir un clima nacional de mayor bienestar y de igual acceso al bien común para todos los chilenos, incluyendo especialmente a los más pobres y marginados.

Como jóvenes cristianos hacemos un llamado a toda la sociedad de nuestro país, y especialmente a todos los jóvenes de Chile, para adherirnos con todo nuestro esfuerzo en la gestación del Pacto Social al que nos llama nuestra Iglesia. Queremos enfatizar que todos somos responsables de la construcción de un país más fraterno y más justo de cara al Bicentenario. Cada joven, desde su estudio y su trabajo; las distintas Pastorales, Movimientos, las Federaciones y los Centros de Alumnos, tenemos que sumarnos activamente para hacer nuestro aporte y construir un Chile que sea más fiel a la justicia y la paz del Evangelio de Jesucristo.

RODRIGO DÍAZ M.Presidente
P. GABRIEL ROBLERO C.S.J. Asesor Eclesiástico

Comunidades de Vida Cristiana (CVX)Jóvenes - Santiago

lunes, 24 de septiembre de 2007

TESTAMENTO ESPIRITUAL


Mensaje a Chile.
Mi palabra es una palabra de amor. He buscado a lo largo de mi vida amar entrañablemente a mi Señor. A El conocí; desde niño. De El me entusiasmé siendo joven. A El he buscado servir como Sacerdote y como Obispo. Si tengo una invitación y un ruego que hacer con vehemencia es precisamente este. Que amen al Señor. Que conozcan su Palabra. Que lo escuchen en la oración. Que lo celebren en los sacramentos. Que lo sirvan en los pobres. Y que pongan en práctica su Evangelio en la vida de todos los días.


Mi palabra es una palabra de amor a la Santa Iglesia. Fue la Iglesia doméstica en mi familia la que me enseñó a orar y a servir. Fue la Iglesia la que me educó en el amor y me regaló la fe. Fue la Iglesia la que me llamó, por el ejemplo de Don Bosco, a servir a los jóvenes y a los pobres.
Fue la Iglesia la que me dio grandes responsabilidades a pesar de mis limitaciones.


Fervientemente eso les pido: amen a la Iglesia. Manténganse unidos al Papa y a sus Obispos. Participen activamente en la comunidad eclesial. Tengan misericordia con sus defectos, y sobre todo sepan apreciar su santidad y sus virtudes. Procuren en todo momento que ella proclame con alegría y entusiasmo la Buena Noticia que su Maestro le encará anunciar a todos.


Mi palabra es una palabra de amor a Chile. He amado intensamente a mi país. Es un país hermoso en su geografía y en su historia. Hermoso por sus montañas y sus mares, pero mucho más hermoso por su gente. El pueblo chileno es un pueblo muy noble, muy generoso y muy leal. Se merece lo mejor. A quienes tienen vocación o responsabilidad de servicio público les pido que sirvan a Chile, en sus hombres y mujeres, con especial dedicación. Cada ciudadano debe dar lo mejor de sí; para que Chile no pierda nunca su vocación de justicia y libertad. Mi palabra es una palabra de amor a los pobres. Desde niño los he amado y admirado. Me ha conmovido enormemente el dolor y la miseria en que viven tantos hermanos míos de esta tierra. La miseria no es humana ni es cristiana.


Suplico humildemente que se hagan todos los esfuerzos posibles, e imposibles, para erradicar la extrema pobreza en Chile. Podemos hacerlo si en todos los habitantes de este país se promueve una corriente de solidaridad y de generosidad. Los pobres me han distinguido con su cariño. Sólo Dios sabe cuándo les agradezco sus muestras de afecto y su adhesión a la Iglesia.


Mi palabra es una palabra de amor especial a los campesinos que trabajan con el sudor de su frente y con quienes compartí; desde mi infancia. En ellos hay tantos valores que no siempre la sociedad sabe apreciar. Quiero pedir que se los ayude y se los escuche. A ellos les pido que amen y que cuiden la tierra como un hermoso don de nuestro Dios.


Mi palabra es una palabra de amor a los jóvenes. En los primeros y en los últimos años de mi ministerio sacerdotal a ellos les he dedicado de un modo especial mi consejo y mi amistad. Los jóvenes son buenos y generosos. Pero necesitan del afecto de sus padres y del apoyo de sus profesores para crecer por el camino de la virtud y del bien. La Iglesia y Chile tienen mucho que esperar de una juventud que está llamada a amar con transparencia y cuya voz no puede ser desoída.


Mi palabra es una palabra de amor a mis hermanos obispos y a los sacerdotes que con tanto celo sirven a su pueblo. Doy las gracias a quienes colaboraron conmigo en tantas tareas hermosas que emprendimos, primero en la amada Iglesia de Valparaíso, y después en esta muy amada Iglesia de Santiago. A los laicos que tan lealmente me dieron su amistad y su cooperación les deseo que su trabajo sea comprendido y valorado. Que no se cansen en su servicio. Y que cuiden de un modo especial a sus familias.


Mi palabra es una palabra de amor a todos. A los que me quisieron y a los que no me comprendieron. No tengo rencor. Sólo tengo palabras para pedir perdón y para perdonar. Sólo tengo palabras para agradecer tanta bondad que he recibido.


A la Virgen Santa me encomiendo, ya que ella es el Auxilio de los cristianos. A todos les doy mi bendición en el nombre del Señor.


RAUL CARDENAL SILVA HENRIQUEZ. (Fuente: Cardenalsilva.cl)

CENTENARIO DE SU NATALICIO 1907-2007

Programa Celebración

Jueves 27 de septiembre


12:00 hrs. Solemne Eucaristía en Memoria del Cardenal Raúl Silva Henríquez, en el día aniversario del centenario de su natalicio. Catedral Metropolitana, Santiago de Chile.


18:00 hrs. Masivo acto cultural en la Plaza de Armas de Santiago

viernes, 21 de septiembre de 2007

Control de armas

El acceso a las armas en Chile, y su posesión por parte de los ciudadanos va creciendo debido a la inseguridad que la gente siente y la alta exposición que los medios informativos hacen de los hechos delictivos.
La presidente Bachelet ha anunciado que habrán medidas para poder desarmar a la población.

Una estrategia que he visto de cerca, es la utilizada en Argentina, donde el gobierno compra armas a quienes las posean y quieran eliminarlas. Sólo en los primeros 10 días de campaña, más de 5400 armas fueron entregadas a las autoridades para su destrucción.

Estas estrategias de cambiar armas por dinero, también incluye el intercambio por materiales para la construcción, bienes como computadoras, etc., y por sobre todo, un gran énfasis en que las organizaciones sociales se comprometan con el programa. Sin el apoyo de la iglesia, centros comunitarios, clubes deportivos, y la comunidad en general, estos programas carecen de sustento a largo plazo.

A continuación copio una entrevista a Rebeca Peters, líder de la asociación "International action network on small arms"

Juan José Soto


“Cambiar armas en manos de civiles por materiales de construcción”

La australiana Rebecca Peters, líder de una red internacional para la reducción de armas en manos de civiles, relató a Página/12 experiencias exitosas en el retiro de armamento de uso particular.



“Peligrosa como una granada lista para estallar”: así caracterizó la Asociación Nacional del Rifle, de Estados Unidos, a Rebecca Peters. El peligro constituido por esta muchacha menudita y sonriente se mide por las 700.000 armas que el movimiento social liderado por ella permitió recolectar y destruir en Australia, a partir de lo cual las muertes por armas de fuego en ese país bajaron un 65 por ciento. La activista preside la red International Action Network on Small Arms (Iansa), dedicada a la reducción de las armas en manos de civiles e integrada por más de 500 organizaciones en cien países.

En sintonía con una iniciativa de las Naciones Unidas, impulsan estrictas normativas para retirar las armas de las manos de particulares, y su control de las manos de los militares. Según Peters, una situación comparable con la Argentina podría ser la de Sudáfrica, donde muchas personas tendían a armarse a partir de una “percepción de inseguridad”: en ese país se desarrolla programas que incluyen el canje de armas por bienes como materiales de construcción, y se crean “zonas libres de armas”, que –a partir del compromiso comunitario– abarcan desde poblaciones enteras hasta escuelas, cuyos alumnos han aprendido a rechazar a quien transgreda el compromiso de desarme. Peters, quien visita la Argentina invitada por la Red Argentina para el Desarme, dialogó con Página/12.

–La de Australia fue la mayor campaña de recolección de armas en el mundo; se destruyeron 700.000 armas entre 1996 y 1997, lo cual hizo bajar el 65 por ciento las muertes causadas por armas de fuego –contó Peters–. Antes, cualquier persona sin antecedentes criminales podía comprar un arma; a partir de la reforma, se prohibió la venta de rifles semiautomáticos. Quien compre una pistola debe demostrar que practica tiro, y los clubes de tiro deben informar cuando una persona deja de concurrir, lo cual le quita el derecho al arma. De todos modos, estamos en campaña para directamente suprimir la posibilidad de tener armas cortas.

–¿Qué dicen los tiradores deportivos?
–Nos apoyan, tal como nosotros respetamos el tiro deportivo. Los integrantes del equipo australiano, campeón olímpico, aparecieron en televisión entregando armas para ser destruidas.

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viernes, 14 de septiembre de 2007

Del último 11 de septiembre y un nuevo aniversario patrio



A pocos días de celebrar un nuevo aniversario de aquel 18 de Septiembre de 1910, Primera Junta Nacional de Gobierno, el país se ha visto enrarecido, entristecido diría por lo ocurrido la noche del 11 de Septiembre. En medio de ambas fechas tan simbólicas (11- 18) conviene preguntarse qué hace que jóvenes que, aun en plan del Creador para aquella jornada ocurrida en 1973, salgan a la calle con inusitada violencia y porqué no, con un extraño entusiasmo. Algo está ensombreciendo el corazón de los jóvenes de Chile, algo ha transformado una porción no menor de los otrora cándidos pasajes de barrio en trincheras peligrosas y de pronto asediadas (sobrepasadas como decía el relato de un Cabo captado por MegaVisión).

No se trata de hacer sociología ni politología sino de adentrarse en qué está ocurriendo en buena parte de nuestro Chile y qué nos está llevando a eso. En lo personal lo atribuyo a un factor subjetivo y a otro objetivo, pero ambos convergen en mismo efecto sin saber si los huevos de la desesperanza fueron empollados por la gallina de la violencia o ésta nació del nido de un sin sentido inicial. Como sea la relación causa efecto, estos dos factores podría resumirlos en falta de oportunidades laborales para la realización profesional y familiar de miles de jóvenes, que a diferencia de quienes estudiamos en la educación superior entran al mercado laboral a los 18-20 años. Con una cesantía juvenil que desborda el 20%, y cuya mayor incertidumbre se concentra precisamente en la mano de obra menos calificada (que "coincide" con el mundo popular), las oportunidades para buena parte de los jóvenes son estrechas. El desenlace psicológico de quién ha intentado por millones de maneras de encontrar trabajo (probablemente con un par de experiencias de despido a cuesta), pasa a ser bastante natural y obvio... en el caldo de cultivo ambiente de la droga, perfecto escape, y de una sociedad que mide la calidad de vida en relación a la posibilidad de consumo y en el tener, quien no tiene esa posibilidad se frustra ondamente; la violencia es tan solo un corolario...

De ahí el segundo factor, la dimensión subjetiva, espiritual, psicológica política; el intento natural de trascender cuando vivimos en una ciudad enfrascada, para muchos en condiciones de vida y habitabilidad miserables, se ve fuertemente limitado. La perdida del sentido religioso, de la participación ciudadana, la falta de una invitación política creíble hacia los jóvenes a transformar su entorno y el país en un lugar más humano, más vivible y justo; esta carencia potencia el individualismo; pero no el individualismo concebido como la autorrealización sino el centrado en el "yo" como horizonte único. Es evidente que si mi éxito personal es la única medida de mi felicidad, en un mundo donde el éxito no está a la vuelta de la esquina y donde la incertidumbre laboral está presente, la frustración es consecuencia natural.

No quiero ser reduccionista ni intentar explicarlo todo mediante el método filosófico, pero creo que parte de lo que vimos la noche del 11 de Septiembre por nuestras pantallas (y algunos escucharon personalmente) se explica por una desesperanza enorme enquistada en el corazón de muchos jóvenes y en latencia en el corazón de otros tantos. Es verdad, no todos manifiestan su frustración mediante la violencia, pero basta con que un porcentaje menor lo haga para que la muerte del Cabo Vera sea un evento que volvamos a mirar varias veces en el corto plazo.

La oportunidad en este nuevo aniversario patrio, posterior a un 11 de Septiembre que marcará un antes y un después en la ya consolidada democracia chilena, es plantearse que no toda la solución, aunque sí buena parte de ella, está en mejorar las condiciones materiales de los chilenos; se requiere imperiosamente también un mensaje que convoque y una razón que haga a los jóvenes sentirse dueños del futuro y constructores de un entorno mejor para ellos y sus familias. Conocemos bien ese mensaje, pero hay que saber practicarlo y llevarlo ahí, donde las papas queman y las balas vuelan.



Cristóbal Acevedo

lunes, 10 de septiembre de 2007

A discernir en la historia

Mientras algunos miembros de la directiva del PDC avalaron el golpe de estado esperando la pronta devolución del poder a los civiles, el 13 de septiembre de 1973, trece dirigentes democratacristianos liderados por el ex vicepresidente Bernardo Leighton hicieron pública una declaración en que se oponían cabalmente al golpe militar.

Quiero destacar cómo su declaración es producto de un ejercicio de buscar “lo bueno”, más allá de lo dictado por las ideologías dominantes en ese momento.

En una parte la declaración dice: “Estos sectores extremos [de derecha e izquierda] alienaron psicológicamente a la opinión pública e incluso a numerosos dirigentes políticos y jefes militares, creando la sensación falsa de que no había otra salida para la crisis chilena que el enfrentamiento armado o el golpe militar. Reiteramos hoy, igual que siempre, nuestra convicción profunda de que, dentro de los cauces democráticos, habríamos podido evitar en Chile la implantación de un régimen totalitario, sin necesidad de pagar el costo de vidas y los excesos inevitables en las soluciones de fuerza.”

Ante dos ideologías con soluciones violentas que enfrentaban a muerte a nuestros compatriotas; trece hombres deciden aferrarse a sus convicciones más profundas y afirmar que nada es superior a la paz, revelando que la odiosidad que reinaba en ese momento era una sensación falsa creada por quienes sacaban provecho de ella para sus fines.

Ahora, a 34 años de lo sucedido nos puede parecer fácil darnos cuenta de que el odio fue siendo construido por hombres con nombre y apellido de ambos bandos, para llegar a ser en un punto la base de las relaciones entre los chilenos.

Pero en ese mismo momento, sólo los que se aferraron a sus convicciones más profundas pudieron diferenciar lo que era real y eterno, de lo que era inventado por el hombre y pasajero; los demás se dejaron llevar por la corriente.

Hoy, en el contexto que nos toca, no podemos dejarnos llevar por las corrientes que un día pasarán, sino que debemos darnos el tiempo de preguntarnos cuáles son nuestras convicciones más profundas y ser fieles a ellas, pues en ella habita el Señor que nos va mostrando su voluntad: “lo bueno” para el Hombre.

Lo digo en parte por el sueldo ético, al constatar en la discusión que a veces parece más importante para algunos servir a las leyes del libre mercado que a nuestros hermanos.

A orar, a discernir, a poner nuestros deseos en las manos del Señor, para que nos revele su voluntad y entonces actuemos de acuerdo a ella y no a la de nosotros los hombres, tan duros de corazón, que muchas veces nos dejamos llevar por las falsas sensaciones cuando nos convienen.

Rodrigo Díaz M.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Buena noticia

Varios post atrás, critiqué el acceso a la información y la capacidad de comparar los distintos planes que ofrecen las isapres en Chile. El gran número de planes y condiciones, sumado al número de isapres, hace virtualmente imposible poder tener un acceso acabado a la información y con ella poder tomar una decisión competitiva.

Hoy en El Mercurio, sale anunciada la noticia de que la asociación de isapres ha comenzado a autoregularse en este sentido, apoyada por la superintendencia de salud. Sitio web único para comparar planes, formulario único de inscripción, cd o libro con las prestaciones, etc.

Esta noticia es CLAVE para ir mejorando la competitividad y el servicio que las isapres prestan a sus afiliados, hay que ver ahora en que profundidad se dan estos cambios, pero el primer paso está dado.

Juan José Soto.


Isapres dan una señal de transparencia al disponer formato único para sus contratos



Terminar con los engorrosos contratos al momento de afiliarse a una isapre era un objetivo que se había impuesto la Asociación de Isapres hace ya dos años, y ayer finalmente dio el primer paso en ese sentido, al anunciar la unificación de los formatos de los contratos para los cotizantes que se incorporan a una de las instituciones de salud previsional o se cambian de plan dentro de la isapre.

Tanto las isapres como la Superintendencia de Salud han buscado transformar el sistema de afiliación a la salud privada en un proceso amigable, donde se minimice el margen de conflictos por falta de acceso de información o por poca transparencia al momento de efectuar los convenios.

Estos puntos fueron refrendados por el superintendente de Salud, Manuel Inostroza, quien afirma que éste es sólo el comienzo de una serie de cambios que buscan hacer más transparente para el usuario la inscripción a una isapre.

"Los términos del plan de salud podrán estar en un formato de libro o de un CD, lo que importa es que ambos tendrán la misma validez jurídica, ya sea para una isapre como para otra", afirma Inostroza.

Gracias a esta equivalencia de condiciones jurídicas, también se incluirá dentro de los cambios la posibilidad de cotizar en línea los distintos productos de cada isapre, para lo que se trabaja en un sitio web común para todas las aseguradoras, que reúna la mayor cantidad de información para los usuarios.


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viernes, 7 de septiembre de 2007

Chile Potencia alimentaria

Publicamos un interesante reportaje a Keith Smith en la Revista del Campo de El Mercurio, investigador autraliano que desmitifica las creencias de que para llegar al desarrollo se necesita una industria de alta tecnología. Pone de relieve la importancia de los recursos naturales y la aplicación de innovación tecnológica en estas áreas para países como Chile.


Por estos días, Keith Smith, experto del Centro Australiano de Investigación para la Innovación, dedica sus energías a luchar contra uno de los paradigmas centrales en la teoría del desarrollo: que los países que basan sus economías en el agro o la minería, como Chile, tienen impedido el ingreso al club de los países ricos.

Hasta ahora la "versión oficial" es que, para ser desarrollados necesitan estar volcados a industrias de alta tecnología.
La propuesta de Smith es radicalmente distinta. Según él, los países basados en recursos naturales no sólo pueden ser desarrollados, sino que tener puestos de avanzada en ese exclusivo grupo. El interés que han provocado sus propuestas lo colocaron en el firmamento económico mundial y lo trajeron recientemente a Chile, invitado por el Ministerio de Agricultura y la Fundación Chile, para exponer su visión sobre la innovación en el agro. Noruega, el culpable Su "conversión" ocurrió en Noruega.

Durante la década de los 90 dirigió en Oslo, la capital del país escandinavo, el Grupo de Estudios en Innovación Tecnológica y Economía Política. Por esa época le tocó presenciar la fuerte inyección de dineros que hizo el gobierno de ese país para crear industrias de alta tecnología.
"Lo paradójico es que esa inversión no tenía relación con la estructura de la economía noruega. Ellos tienen un gran sector pesquero y mineral, muy similar a Chile", señala.

Entonces se preguntó ¿por qué son tan ricos si tienen una economía que se basa en los recursos naturales? La misma situación se repetía en el resto de Escandinavia. Suecia se desarrolló gracias al hierro y el carbón y Dinamarca a los alimentos. Todos estos países tienen una altísima calidad de vida.
Su respuesta fue que tienen un proceso continuo de mejora tecnológica en la explotación de recursos naturales. Son los más avanzados en sus áreas en el mundo. Además, se preocuparon de desarrollar cadenas proveedoras de insumos y procesadoras de las materias primas muy eficientes. "Por ejemplo, Finlandia es un país que está totalmente cubierto por árboles. El tema es cómo explotarlos, una cosa que puedes hacer es vender madera, pero también puedes hacer papel. Ellos dieron un paso extra, construir las maquinarias necesarias para hacer papel y hoy son uno de los mayores en ese rubro. También desarrollaron una industria química fuerte, gracias a los insumos que requería el sector papelero.

- Suena simple ¿pero por qué los países ricos en recursos naturales, como Chile, no son desarrollados?

- Tal como dice el dicho, "Roma no se construyó en un día". El desarrollo toma tiempo, es un proceso difícil, en el que el Estado juega un factor clave.


- ¿Y qué lecciones debería tomar el gobierno chileno del modelo escandinavo?
- Antes quiero aclarar que no se restringe a esos países, pues Canadá, Australia y Nueva Zelandia también son economías desarrolladas basadas en recursos naturales. Lo primero es desarrollar instituciones que permitan un respeto a los derechos de propiedad, una distribución del ingreso equitativa y una buena gestión financiera y de riesgo. Así, se fomentan las inversiones, se genera un mercado interno que hace posible que las empresas crezcan en un sector con alta incertidumbre y que requiere fuertes niveles de inversión. Lo segundo es que el Estado debe invertir en generar conocimiento. No me refiero sólo a la ciencia y tecnología, sino que también al marketing y gestión de empresas de recursos naturales. La evidencia es que los privados raramente lo hacen, pues es costosa y no hay una retribución directa en las ganancias. Por eso los gobiernos tienen una tarea vital y muy delicada, pues hay que analizar cuáles son los sectores económicos que hay que fomentar y qué instituciones son las más indicadas para transferir el conocimiento a las cadenas industriales. No menos importante, como en el ejemplo finlandés, es fomentar el encadenamiento productivo. El Estado tiene que fomentar el surgimiento de empresas viables alrededor de un sector de los recursos naturales.

- ¿Luego de su visita, qué tan cerca ve a Chile de tomar un camino similar al de Noruega o Australia?

- Si trabaja con una mirada de largo plazo, puede convertirse en un país de esas características. Soy optimista porque está en un contexto internacional muy positivo para su estructura económica. Ustedes tienen un sector exitoso para responder a las necesidades internacionales. Por otro lado, Asia está creciendo muy fuerte y cuando las personas mejoran sus ingresos y calidad de vida en forma dramática, gastan más en alimentos de calidad. La demanda por lácteos, vinos y carne se va a disparar.
Por la gran dimensión del sector agroalimentario de su país, el crecimiento futuro va a impulsar toda la economía chilena. n

Impacto del dólar

Uno de los principales problemas del agro chileno es que el aumento del cobre tiene el valor del dólar por el suelo. ¿Cómo lo hicieron los países exitosos para superar ese shock de ingresos extras?

–Chile debe invertir en educación e infraestructura. Los países escandinavos ampliaron dramáticamente el presupuesto para los colegios y destinaron más recursos para centros universitarios de punta. Por otra parte, integraron amplias partes de su territorio.
Para Chile la clave es usar los recursos del Estado para promover el desarrollo. Hay que resistir la tentación de mejorar el consumo vía reducción de impuestos. Australia optó por el segundo camino, y creo que es un error.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Coeficiente de Gini




El coeficiente de Gini muestra la igualdad en los ingresos entre los habitantes de un país. Este coeficiente varía entre 0 y 1, siendo 1 un país donde una sola persona recibe toda la riqueza, y 0 un país donde el consumo y los ingresos están perfectamente divididos.

De esta forma, según el informe de desarrollo humano de la ONU el 2005, Dinamarca sería el país con la mejor distribución del ingreso, situando a Chile en el lugar 110 entre 124 países y por debajo de la mayoría de los países africanos y sudamericanos, sólo teniendo peor distribución que Chile dentro de sudamérica, Brasil y Colombia.

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