miércoles, 24 de diciembre de 2008

La Brecha Digital, un desafio que abordar

La Sociedad de la Información es un estado presente en nuestra realidad como país, y la podemos entender como aquel conjunto de relaciones que se constituyen sobre los medios digitales de transmisión de datos, donde participan múltiples actores como las empresas, las agencias públicas y por sobre todo las personas. Pero aun más que un conjunto de relaciones, es una nueva forma de organización de las relaciones sociales, que se constituye como una fase posterior a la sociedad post-industrial donde las personas adquirían bienes y servicios, ahora consumen, generan y comparten información.

“Internet se ha convertido en una de las formas de comunicación más importantes y eficientes; ha logrado llegar a más personas en poco tiempo, considerando que mientras que el teléfono necesitó casi 75 años para llegar a 50 millones de usuarios, la World Wide Web logró la misma proeza en tan sólo cuatro”.

Este nuevo fenómeno que tiene en el mundo más de mil millones de personas conectadas a Internet nos trae a Chile con cerca de ocho millones de chilenos participando de la “red de redes”, pero mientras el 73% de estos usuarios pertenecen a los segmentos ABC1 y C2, solo el 32% de los chilenos con menos recursos acceden eventualmente a esta red mundial de la información y del conocimiento.

De igual modo al referirnos a la Telefonia Movil, lo que aparenta ser un exito de integracion socio-economica en lo referido a los niveles de penetracion de servicio, no aparece ser tal cuando analizamos las cifras de tipo de plan y minutos de trafico asociados a estos planes, ya que mientras el 76,5% de los clientes del segmento ABC1 es abonado de plan mensual y habla en promedio 164,9 minutos al mes, el 92,1% de los abonados a sistemas de pre-pago pertenece al segmento E, es importante señalar que los clientes de pre-pago trafican no mas de 31 minutos al mes, en este sentido, si casi el 85% de los clientes de compañias de telefonia celular pertenece al segmento de pre-pago, cabe hacer la pregunta de ¿quien paga la cuenta de quien en telefonia celular?.

Esta situación crea lo que se denomina la “Brecha Digital” que se transforma en una especie de subproducto en versión tecnológica de la tradicional brecha socio económica que afecta tan endémicamente a nuestras sociedades, compuesta por tres dimensiones a considerar; la brecha en el acceso a las redes de transmisión de datos, la brecha en el acceso a una educación de calidad en materia de tecnologías y la brecha en la generación y acceso a contenidos digitales relevantes para las personas.

  • En Canadá y los Estados Unidos el 54,3% de la población tiene acceso a Internet, mientras que en América Latina y el Caribe solamente el 2% o 3% de la población tiene la oportunidad de acceder a la red. Banco Mundial, 2002.
  • El 79% de los usuarios de Internet reside en los países de la OCDE. Por su parte, el ancho de banda de toda América Latina es más o menos equivalente al de Seúl, República de Corea, que es el líder mundial en acceso a Internet por banda ancha. PNUD, 2001.
  • El gasto en TIC de las principales economías de América Latina y el Caribe se sitúa en el intervalo de 190 y 370 dólares per cápita, mientras que los países de América del Norte y Europa gastan entre 2000 y 3000 dólares. WITSA, 2002.
  • Casi la quinta parte del 15% más rico de la población latinoamericana y caribeña ya tenía una conexión a Internet en el año 2000, lo cual contrasta con la tasa de conectividad regional de 3% en el mismo año. CEPAL, 2002.
  • La probabilidad de tener una computadora en el hogar es cinco veces mayor en el conjunto no indígena de la población que en los pueblos indígenas. CEPAL, 2002.


Esta realidad global de exclusión cotidiana de los bienes y servicios que genera la “Sociedad de la Información”, se replica en nuestro país, pese a los esfuerzos que hemos realizado como nación, nos encontramos en una encrucijada de desarrollo que nos debe hacer reflexionar para tomar acciones que faciliten la inclusión de los mas pobres a la Sociedad de la Información y la incorporación plena de las Tecnologías de la Información y la Comunicación a las actividades productivas de nuestro país, mejorando nuestra capacidad para competir en los mercados globales cada vez mas exigentes y turbulentos.



Luis Perez Prado

domingo, 21 de diciembre de 2008

Nuestras diferencias

Leía esta mañana de Domingo, la entrevista a Rodrigo Hinzpeter, parte del comando de Piñera.
Una entrevista tipo, cómo cualquier otra, uno no esperaría ver el alma de la derecha en este tipo de entrevistas, pero cuando las cosas son evidentes, supuran su hedor hasta en la entrevista más "light"

Le preguntan a este señor, acerca de la aproximación de un eventual gobierno de Piñera, hacia un sello social en las políticas que se adoptarán. La respuesta, sencilla, y copio textual - Para sacar de la pobreza extrema a los 500 mil chilenos que la sufren, Chile tendría que usar un 0,5% de su PIB.-

Una frase tan simple, no puede dejar de traslucir que tras casi veinte años de democracia, la derecha chilena no ha sido capaz de comprender que las políticas sociales son mucho más que dinero sobre la mesa, mucho más que un balance contable a fin de año con la línea " plata puesta en pobreza extrema". Hay quienes dicen que la derecha está lista para gobernar, pero cuando sale el hedor materialista y monetarista de la política pública que nos está ofreciendo Piñera para su futuro gobierno, no me cabe más que trabajar con más fuerza por la concertación. No es que no crea en la alternancia en el poder, mi fidelidad está con Chile, y si eso le hace bien, bienvenido sea. Pero esta alternancia no puede ser a costa de dejar el país y su política pública bajo el monetarismo que nos ofrece con gran locuacidad Piñera.

La derecha chilena ha sufrido traspiés electorales desde hace 20 años, y los seguirá sufriendo mientras no sean capaces de hincarle el diente a la realidad, mientras no reconozcan en el ser humano, a un organismo integral, con diversas dimensiones espirituales, intelectuales y sociales, reconociendo que la solución a los problemas sociales requiere un trabajo amplio, y no sólo compra de casas o canastas familiares.... si Piñera realmente creyera esto, el 0,5% del PIB, no le alcanzaría.

Juan José Soto.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

COMIENZA DICIEMBRE, UNA REFLEXIÓN


En últimos días, toda la atención se ha centrado en la noble, y por cierto, importante labor que realiza la Teletón, asimismo, los primeros días de Diciembre para los Católicos nos señalan el comienzo en nuestra fe del Adviento y la pronta celebración del nacimiento de nuestro señor Jesús. Señalado lo anterior, debemos coincidir, que el primer derecho de una persona, no importando su condición, es la vida, el derecho a su propia existencia, independiente de las condiciones, limitaciones o del contexto existente. El reconocimiento de este derecho por parte de los demás no determina su validación, puesto que este derecho es anterior a dicha valoración o aceptación.
Con la fecundación del óvulo queda inaugurada una vida que no es la del Padre o la Madre, es la de un nuevo ser humano que se desarrolla por si mismo y que nada sabe ni entiende de conflictos, limitaciones, reivindicaciones de genero, carencias u otras discusiones contingentes.
La ley Divina, para el creyente, y la razón humana, excluyen todo derecho a limitar la existencia de un inocente a través del aborto. La discusión va acompañada, con frecuencia, del debate jurídico, una de sus posiciones, por supuesto la más liberal, se expresa en la tendencia a restringir lo más posible todo tipo de legislación represiva, el argumento de la autonomía de la voluntad o del pluralismo, la que se fundamenta en la dificultad de aplicar hoy las leyes contra el aborto, lo que se avala en el aumento de la clandestinidad de su oferta, sumado a la controversia de la entrega de la renombrada píldora, derivada en gran medida por el latente y creciente problema del embarazo adolescente, estas razones, corresponden a una realidad y constituyen los argumentos que se aducen para pedir su liberalización. Por cierto, estos fundamentos no son validos para legalizar su práctica, es más, la ley no puede aspirar a reprender todos los actos contrarios a ella o a su espíritu, su finalidad. A veces debe tolerar lo que en definitiva es un mal menor, por cierto, con la finalidad objetiva de evitar uno mucho mayor.

La valorización de un Cristiano no puede limitarse a la vida terrenal, el sabe que el presente prepara para la vida eterna, de cuya importancia debemos juzgar la existencia presente. En coherencia, no existe en nuestra existencia desdicha absoluta, aún en la pena tremenda de traer al mundo a un niño con algún tipo de discapacidad o de recibirlo en situación de carencia u otra. Esto no quiere decir que uno quede indiferente frente a los problemas que se argumentan reiteradamente como justificación, todo hombre de corazón, y por cierto, todo cristiano, debe estar preparado a hacer lo posible para solucionar o ponerles remedio. El problema tiene dilemas de forma, existen demasiadas contradicciones, visibles, puesto que el tema se utiliza como justificación de problemas y realidades que van más allá del hecho mismo y que dicen más tener relación con la responsabilidad social frente a estos, la que debe ser compartida por la sociedad civil y el estado.
No se puede jamás aprobar el aborto, pero es vital, por sobre todo, combatir sus causas, esa es nuestra responsabilidad.


Mauricio Muñoz C.