jueves, 31 de mayo de 2007

Hacer el amor no la guerra???

El hombre es un primate superior extremadamente extraño. Cuando un país entra en guerra, todos los recursos posibles se ponen al servicio de la guerra, los pueblos se unen en torno al odio a un enemigo, los empresarios donan sus fortunas al servicio de las armas, ciudadanos común y corrientes acuden a hacer sus depósitos al banco para apoyar la guerra, las mujeres ven partir a sus maridos, padres e hijos al frente, los políticos se unen, el gobierno pone presupuestos extraordinarios y todos sus esfuerzos en la campaña.

Por qué no ocurre lo mismo en el momento de amar al prójimo? cómo podemos poner tanto esfuerzo en odiar a otros y tan poco en amar a otros? por qué podemos gastar miles de millones en armas, y todos saltan si se gasta un poco más en los más pobres?

¿Que tiene el odio que no tenga el amor?

JJS

lunes, 28 de mayo de 2007

Respetando la palabra empeñada

Encontré un documento, presentado en el congreso de EUA, sobre las causas de la debacle argentina en el 2001. En este documento se analiza y resume lo ocurrido entre los años 1990 y 2001, y en su final, hay un párrafo que resume exactamente lo que ocurre actualmente en el 2007 en Argentina, con empresas que requieren altos márgenes de utilidad para poder operar, debido al riesgo que significa estar en Argentina ( a mayor riesgo, mayor retorno esperado), con controles de precios, confiscación de empresas, y decretos supremos sobre temas laborales y tributarios casi a diario. Estas políticas de incertidumbre, tienen costos a largo plazo, a veces demasiado dolorosos y deben ser ejemplo para nosotros.


"En noviembre de 2001, Argentina era un país donde los contratos eran generalmente cumplidos, los depósitos bancarios eran seguros, las personas eran libres de comprar y vender moneda extranjera según su conveniencia, el control de precios era escaso y el gobierno honraba sus contratos con las compañías, incluyendo muchas compañías extranjeras que modernizaron la infraestructura de dicho país. En febrero de 2002, la Argentina se convirtió en un país donde nadie podría confiar en los contratos, donde el gobierno había congelado los depósitos bancarios, las personas se arriesgaban al arresto por la compra o venta de moneda extranjera en mercado de divisas, muchos bienes fueron sujetos a control de precios y el gobierno había roto los contratos que tenía con los inversionistas privados extranjeros en infraestructura. Cuando los derechos de propiedad no son seguros, la inversión en el futuro se vuelve muy riesgosa y la actividad económica se centra en el logro de ganancias a corto
plazo en lugar de hacer inversiones a largo plazo que puedan tener una alta productividad permanente. Pensando en el crecimiento económico de Argentina a largo plazo se requerirá el respeto de los derechos de propiedad en lugar de las frecuentes violaciones de los mismos de las cuales este país ha sido víctima durante el último año y medio."

JJS