viernes, 6 de julio de 2007

Chile, País pragmático

En que momento Chile se volvió un país pragmático y se alejó de los ideales, de los valores que diesen trascendencia a la vida como nación?.

El Chileno es una persona netamente pragmática, el empresario, el político, la gente común y corriente, todos buscamos esas palabras que durante la dictadura se convirtieron en "valores", eficiencia, maximización, costo-beneficio, evaluación de utilidades.

Veamos como actuamos.

Los empresarios

LAN Chile cambió su nombre por LAN, Latin American Networks, un cambio inteligente, marketinero, que aleja el nombre de su origen. Otros, como british airways, Japan Airline, Thai Airlines, Italian, American, etc. etc... no lo hacen...

Ripley Perú llama a votar a los peruanos por Machu Pichu entre las 7 maravillas del mundo, no me imagino a Carrefour llamando a votar por la Isla de Pascua en vez de la torre Eifel, son orgullosos de su origen.
Ejemplos de empresas en el extranjero hay muchas. Celco y su maximización de utilidades ahorrando en procesos ambientalmente amigables es un ejemplo claro. Si hasta existió la pregunta, ¿Cuánto cuesta un cisne?
Pero se trata de vender, eso lo es todo, y aqui el pragmatismo impera.

Los políticos?

Aquí viene lo más doloroso, porque se puede llegar a justificar para algunos que las empresas quieran hacer el máximo de utilidades, esa es la misión primaria de la empresa, pero el Gobierno?

Chile firmó un tratado de libre comercio con China, país que viola sistemáticamente los derechos humanos de sus habitantes, restringiendo el libre tránsito, censurando la prensa, impidiendo la existencia de una oposición libre, ocupando territorios tibetanos ilegalmente y destruyendo su cultura. En que momento Chile reclama en las naciones unidas por las violaciones chinas?. Pero vaya que reclama contra Chávez, total no tenemos tratado económico alguno que nos perjudique.

A los mapuches se les niegan derechos como pueblos originarios de la tierra que ocupan, y en cambio gran parte de esos derechos son traspasados por obra y gracia del mercado a las forestales. Pragmatismo, las forestales pagan millones en impuestos.

Chile aún cuando levanta las banderas a favor de los derechos humanos en el mundo, y la condena contra delitos de lesa humanidad, aún no ha ratificado su adhesión a la corte penal internacional en los términos que otras naciones lo han hecho.

La Esmeralda sigue siendo usada como buque escuela aún cuando luego del golpe militar hubo detenidos que fueron torturados. Pragmatismo, para que comprar otro buque escuela si ya nadie reclama por la memoria?

Con el fin de acabar con la falta de viviendas, se han construido durante muchos años viviendas indignas, sin intimidad para las familias, sacando a las personas de sus barrios y poniéndolas en ghetos lejos de sus redes.... Pragmatismo, terrenos baratos, viviendas pequeñas y de baja calidad para maximizar la "eficiciencia" de la plata invertida, aquella bendita palabra, muchas familias con casa, a bajo costo.

Transantiago, la falta de buses? traje a medida para que los operadores tuvieran un alto ingreso a costos fijos parejos, sin importar el costo que pagarían las familias que ya no comerían juntas en la noche, ni menos desayunar, pues hay que salir a las 6:00AM para agarrar micro, violando a las personas, accarreándolas de un lugar a otro de Santiago.

La naturaleza en Chile ha sido devastada, depredada, bosques nativos extintos, especies desaparecidas, y otras que literalmente deben huir a la punta del cerro para no ser alcanzadas por el hombre y por un Estado incapaz de comprender el valor de los recursos naturales en forma sustentable, un Estado que quiere recursos ahora ya cueste lo que cueste ambientalmente.

En fin, algo ha pasado, los ideales, los discursos trascendentes que marcaron huellas, los sueños de un país justo y solidario, han dado paso a cálculos mezquinos, palabras sin contenido, y sueños de cambiar el auto lo más seguido posible. Chile un país de pragmáticos.

JJS

2 comentarios:

Chilecomunidad dijo...

Comparto lo del pargmatismo y me duelen la guata muchas situaciones de las que describes. La pregunta fundamental es qué proponemos para revertir esta situación. Sin duda el análisis y el diagnóstico, como el que tu haces es fundamental, pero nuestra generación debiera ser capaz de transformar ese análisis en un catálogo y en una propuesta que apunte a transformar la realidad ya transformada, aunque bastante más a media de lo que esperaríamos y nos gustaría. Obviar para ello la visión filosófica que sustente nuestra propuesta sería un error, sería como salir a buscar una ruta en medio de la noche sin literna, sin un instrumento que nos oriente (una brújula también puede ser una buena idea). En fin, de la filosofía a la propuesta concreta parece ser nuestro desafío.
El TLC con China, que decir, una lástima y una contradicción profunda.

Anónimo dijo...

Quizás esa linterna de la que hablas sea preguntarse en el ejercicio diario del poder, ¿Qué haría Cristo en mi lugar?, que haría él cuando ve que gobernantes violan la dignidad de sus ciudadanos como en China, lo ignoraría? Pq eso es lo que hacemos cuando basamos las relaciones internacionales y las políticas públicas en lo económico y dejamos de lado la reflexión espiritual. Es esa reflexión el ejercicio primero antes de el resto de los ejercicios técnicos, económicos, políticos.

JJS