miércoles, 7 de noviembre de 2007

Carta al Mercurio - Rodrigo Díaz M.

Otras "píldoras" abortivas

Señor Director:
Hemos visto desde la aparición del tema de la píldora del día después reacciones de distintas proporciones, como movilizaciones, cobertura de prensa, debates televisivos, etcétera. Nuestro planteamiento es que no existiendo pruebas tajantes que demuestren que la píldora del día después es abortiva, pero tampoco existiendo pruebas que demuestren que no lo es, manifestamos que los católicos debemos pronunciarnos en contra de ella, porque una vida humana no vale el riesgo de que su consumo pueda producir un aborto.
Pero lo que más nos sorprende y el motivo por el cual escribimos hoy, es que no se produce el mismo revuelo en nuestra sociedad ante otros abortos que sí están siendo efectivos, o situaciones por las cuales una mujer puede llegar a abortar.
Cuando se habla de los abortos que en Chile se realizan, se lo hace para polemizar en torno a la legalidad o ilegalidad del acto. Pero no para ahondar en las causas que pueden llevar a tan trágica opción, como son los graves problemas sociales que impiden la formación y consolidación de una pareja estable, el fortalecimiento del matrimonio en todos los sectores de nuestra sociedad y la creación de un hogar donde se cubran las necesidades más elementales para que pueda ser un lugar seguro y de acogida hacia sus miembros.
Nos referimos a la falta de políticas públicas a favor de la vida ya nacida; como la falta de una cobertura adecuada de salas cunas, tanto por falta de recursos fiscales, que aunque han ido en aumento no son suficientes, como también porque algunos empresarios evaden la obligación legal de tenerlas; o a que una mujer que trabaja a honorarios en una empresa se expone a perder su trabajo si llega a embarazarse; y también a las políticas habitacionales, la segregación de los barrios y la brecha educacional; elementos que en conjunto hacen parecer imposible "sacar adelante" un hijo más.
Creemos que no es tolerable la píldora porque es probablemente abortiva, pero creemos que el centro de nuestra lucha en favor de la vida debe estar enfocado antes que nada en garantizar lo que hoy hace a muchas mujeres dudar si traer un hijo al mundo.

RODRIGO DÍAZ M. PRESIDENTE.
P.GABRIEL ROBLERO C., S.J. CAPELLÁN.
Comunidades de Vida Cristiana Jóvenes CVX Jóvenes - Santiago

http://diario.elmercurio.com/2007/11/07/editorial/cartas/_portada/index.htm

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