domingo, 12 de agosto de 2007

Padre Hurtado el profeta traicionado

El teologo Alvaro Ramis reflexiona acerca de como hoy se ha dejado de lado la figura prófetica del Padre Hurtado. La Iglesia se ha olvidado de que mientras vivía Alberto Hurtado era un personaje molesto, indeseable por sus palabras alejadas del fanatismo anticomunista de la epóca; molestos por su sinceridad frente a los ricos.

En lo personal, creo que la figura de Alberto Hurtado ha ido evolucionando poco a poco en nuestro país. Llevándolo al plano bautismal en que se nos consagra como Reyes, Sacerdotes y Profetas; su figura ha ido adoptando cada arquetipo poco a poco. A la época de su beatificación era conocido sólo por sus obras sociales, su camioneta verde y el hogar de Cristo, mostrandose su lado de Rey que dispone de las cosas. Ahora con su canonización se ha evolucionado y se ha mostrado la profunda vida interior que lo movía y su papel de mediadior con los hombres, dígase sacerdote.
Tengo la esperanza que ahora se viene la última patita, en la que se realzará su papel profético. Quizá la tarea sea de nosotros convirtiéndonos tambien en profetas y siendo capaces de dar a conocer la voluntad de Dios, a pesar de los costos que tenga.

RDiazM

Ahora los dejo con Ramis:

Alberto Hurtado, el profeta traicionado


Alvaro Ramis

Alberto Hurtado es la figura más importante del catolicismo social chileno en la primera mitad del siglo XX. Su canonización es el mayor homenaje que la Iglesia Católica le puede rendir, lo que constituye un signo positivo en medio de la ola de fundamentalismo que afecta al catolicismo actual. Sin embargo, la forma como se ha manejado este reconocimiento más bien ha dejado un sabor amargo. En vez de fortalecer a las corrientes católicas progresistas, que se identifican con el mensaje de Alberto Hurtado, parece haber desvirtuado la identidad misma del personaje al que se pretende homenajear. El reformador social aparece ahora como un icono vaciado de su capacidad crítica. Un profeta devenido en un santo de altar, que se destaca más por sus "apariciones" en los muros que por su palabra y su testimonio. Era necesario "lavar" la imagen a este teólogo de la liberación avant la letre, mostrándolo inofensivo, trivial, y capaz de acomodarse al gusto de todos.Para llegar a construir esta figura políticamente anodina, que no incomode a los poderosos, se ha necesitado un largo proceso de resignificación comunicacional, destinado a difuminar su perfil contestatario. Así, se le convirtió en un "apóstol de la caridad", que impide reconocer al personaje histórico que sacudió las conciencias de la Iglesia y la sociedad de su época. La primera de las técnicas aplicadas a Alberto Hurtado es la mercantilización de su nombre....

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1 comentario:

Anónimo dijo...

El mercado es hábil en manipular lo que les es ofensivo, el mensaje profético de San Alberto Hurtado hoy me conmueve, y cobra inusitada vigencia cada vez que dejamos de velar por quienes necesitan con premura nuestros esfuerzos, la dignidad de los trabajadores...los mas pobres....vuelvo insistir en que ver a la iglesia generando y liderando todo un proceso de discusión, como el que hemos visto en estas semanas es importante.....porque tiene un efecto de brújula......las profecías siempre están vigentes

Mauricio Muñoz C.