
Indudablemente la política de nuestro país está en crisis: Chiledeportes, el Transantiago y un suma y sigue de hechos lo revelan. Ante eso juzgamos a los políticos, pedimos heroísmo, probidad, entrega gratuita por bien del país y nosotros nos quedamos sentados viendo televisión esperando la próxima elección para manifestar nuestro parecer, ¡qué frescura!, como diciendo “ellos que son políticos, que mejoren”.
Pecamos de un fariseismo ante los políticos; nos quejamos de su mal proceder, pero pasamos de largo por nuestra inacción. “Gracias por no ser como ellos”, pero no se nos pasa por la cabeza entrar a militar a un partido (o formar uno), participar de la junta de vecinos, de sindicatos y colaborar para que las cosas se hagan bien.
El magisterio de la Iglesia
Claro ha sido el magisterio de la Iglesia en hacernos sentir el deber que tenemos respecto a “la participación en la “política”; es decir, en la multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común.” (Christifideles laici n.42)
Quizá nos parece que el trabajar en lo político es deber de otros, pero en el contexto de una clase política en su mayoría falta de ética, donde el bien del partido es más importante muchas veces que el de la patria, el mensaje evangélico que como enamorados de Jesús debemos anunciar se hace más necesario que nunca.
Las prioridades de Jesús
Cristo estuvo con sanos y pecadores, pero sin duda, donde más estuvo fue en los lugares donde nadie quería ir: ahí, con leprosos, prostitutas, endemoniados y ciegos se comenzó a construir el Reino.
En este momento, como miembros del cuerpo de Cristo debemos ir y llevar el Reino a donde nadie quiere ir: a la prostituida política, que en vez de actuar por amor, se vende por dinero y poder.
Ahora los dejo con una exhortación de Monseñor Romero, mártir latinoamericano, quien ganó la muerte al no callar frente al pecado de la clase política de su país:
RDM
2 comentarios:
Interpretado.....mas cuando frente al escenario de situaciones que hoy distorsionan la realidad, y maquillan los conceptos de verdad y justicia.......que no dignifican para nada el ámbito político.......esta es una semana de gran reflexión........la verdad y la responsabilidad poco a poco pasan a ser conceptos lejanos, cuando se encierran entre cuatro paredes, me refiero específicamente sobre el tema de la votación del transantiago, es bueno escuchar de vez en cuando alguien que opine distinto y defienda con fuerza su postura....independientemente que no compartamos en lo personal su postura política, pero algo de lo que dice nos parece cercano a la verdad.
¿Nos complacemos en contradecir nuestros principios, o es que, el fin justifica los medios????
Qué notable Hermano... verdaderamente en medio del cansancio muchas veces nos preguntamos el sentido de estar en lo público, tan expuestos, con tan poco tiempo para lo propio... Monseñor Romero, así como otros tantos Pastores de mi amada Iglesia, nos viene a recordar que en medio de este trabajo diario se encuentra en juego la liberación humana por medio de la dignificación, dignificación que no es sino empezar a compartir la mesa del reino de los Justos, un pequeño adelanto de la Comunión de los Santos... grande Chino Diaz! (Cristóbal Acevedo)
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