sábado, 21 de abril de 2007

Algunas Reflexiones desde México (2da. Parte)

Vale la pena seguir reflexionando sobre el modelo político del PAN mexicano, más que mal un viaje de una semana sumergido en política dan para esta segunda y otras tantas más reflexiones.

En principio uno tendría la tendencia a pensar que en lo ideológico el PAN pareciera distanciarse de nuestros postulados clásicos como demócratas cristianos; es la primera impresión que genera el discurso panista, sin embargo se requiere de un análisis más exhaustivo para ser acertados.

Pareciera que no existe plena coincidencia entre los ideólogos del PAN acerca de sus fuentes doctrinarias, ya que en su origen este Partido aglutinó a distintas fuerzas dispersas después de la Revolución Cristera en la década del veinte. Por lo demás, desde la época de la Revolución Zapatista existió una especie de prohibición de cualquier mención política a valores "religiosos", por lo que denominarse cristiano es visto como intervención de la religión en asuntos de Estado. Esto hace del PAN un movimiento con cierto nivel de indefinición en lo que a sus fuentes se refiere (existen desde democratacristianos puros y hasta liberales de tomo y lomo); sin embargo han logrado notablemente una síntesis de su posición doctrinaria en lo que llamaron desde el año 1939, año de la Fundación del PAN, un articulado de Principios de Doctrina, el cual fue actualizado en el año 2002 (La Propuesta Doctrinaria e Ideológica de la Comunidad Bernardo Leighton tomó varios aspectos de la constitución panista, léase www.cbl.cl).

Podemos dividir el análisis de manera un tanto tosca pero que puede ser graficante para comprender la visión del PAN, tanto en su propuesta valórica, como el modelo económico que impulsan, así como del sistema político que promueven.

En lo valórico el PAN sería catalogado en cualquier escenario político mundial de conservador (o ultra conservador), básicamente por creer que la familia es la célula central de la sociedad, que la familia fundada en el matrimonio indisoluble es la comunidad más perfecta a la que puede aspirar el hombre sin perjuicio de creer que las situaciones de hecho como las separaciones, convivientes, uniones del mismo sexo, etcétera, deben recibir algún tipo solución legal.

También es y será tachado de conservador por creer en el respeto irrestricto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y por oponerse por tanto al aborto en todas sus formas; hace dos días se aprobó en el Distrito Federal (Estado de México) una ley que despenaliza el aborto permitiéndolo en sus más diversas formas. Antes de esta reciente ley estaba permitido el aborto en México para los casos de violación, peligro de la madre y malformaciones del hijo. Con esta ley aprobada el jueves se permite la más variada gama de posibilidades de interrupción del embarazo, abriéndose por primera vez en México la posibilidad de utilizar el aborto como política de Estado y quedando impune su práctica. El PAN cree que el aborto es un crimen contra la más indefensa criatura y un atentado contra la más primaria de las comunidades como lo es la de la madre con su hijo(a).

En fin, de este Partido llamado conservador en lo valórico mi impresión es que tenemos una amplia coincidencia con el PAN, sin embargo tenemos una gran diferencia, nosotros los democratacristianos nos sentimos avergonzados de que nuestra doctrina nos lleve a conclusiones tan exigentes y a veces incomprensibles en una sociedad secularizada; los ataques acá son muchísimo peores que los que recibe en Chile quién defiende este tipo de ética, sin embargo no se percibe por parte de los panistas un temor sino un orgullo de defender la dignidad de la persona en estas y otras tantas dimensiones familiares y bioéticas. Sin duda nuestra alianza con el mundo socialista y humanista laico nos han llevado a un cierto pudor respecto a nuestras creencias, cuándo en realidad se fundan en último sentido en lo más bello que tenemos, nuestro amor al hombre como imagen y semejanza del Creador.

Modelo económico, no me quiero meter en las entrañas de un tema que desconozco en su desarrollo más fino, sin embargo hay esbozos en los planteamientos del Partido y de los equipos de Gobierno que me permiten aventurarme hasta cierto punto. El modelo corporativista que desarrolló el PRI en el Gobierno convirtió al Estado mexicano en un órgano excesivamente pesado y oxidado, al servicio de ciertos intereses que no estaban necesariamente alineado con el progreso del país. Por otra parte, la estructura laboral y de protección social hace de México un país con problemas graves de empleo (especialmente juvenil) y con una deuda previsional que alcanza un 50% de su PIB. Estas características han hecho que el PAN quiera desarrollar reformas que lleven a liberalizar fuertemente la economía. Es dificil que puedan concretar plenamente su programa ya que requiere de una mayoría parlamentaria que le exige alianzas (tal como la alcanzó recientemente con el PRI para comenzar la reforma previsional); como reacción histórica, en parte, y porque buena parte de sus postulados lo son, el PAN ha adoptado un modelo liberal en lo económico. En este sentido están impulsando una agresiva flexibilización laboral; el Gobierno panista siquiera ha planteadp programas alternativos que compencen una desregularización en esta materia, como podrían ser seguros de desempleo y otros mecanismos (o algo así como la flexigurización, el modelo noruego de que tanto se ha hablado en Chile). Todo lo que huela a Protección Social está lejos de la visión del PAN y tiene más que ver con los Partidos de izquierda, y no se ve con nitidez una política de acercamiento del PAN hacia el mundo sindical, dominados plenitud por el PRI y el PRD. Felipe Calderón, por lo demás, está decidido a hacer reformas microeconómicas y no solo quedarse en los equilibrios macro que buscó constantemente Fox.

Si bien la visión económico-social del PAN es de corte liberal existen programas sociales poderosos (como los de la vivienda) que apuntan a condiciones de vida mínima de la población y a una mejor distribución, y que han demostrado exitosos resultados.

En lo político la historia democrática del PAN es impecable. Como señalé en el artículo anterior, los 71 años del PAN en la oposición pacífica hacen de este Partido un modelo de lucha por la democracia. Si bien los gobiernos priistas estaban recubiertos de una supuesta legitimidad democrática en la práctica fueron en su mayoría gobiernos autoritarios, que no descartaron todo tipo de medios (matanza de la plaza de Tlatelolco, apagones de luces en los conteos, la extraña muerte en un accidente automovilístico del principal opositor a Salinas, corrupción en el uso de los recursos públicos como hábito, en fin) con tal de mantenerse en el poder. Como señalé anteriormente, no me cabe duda que esa historia hace del PAN el Partido que es, con una notable estructura a lo largo del país, muy comprometido y auténtico, y una Juventud política de primer nivel. Es cierto que como toda institución tiene prácticas indeseadas y disputas poco fraternas, es real, pero el espíritu del Partido y sus reglamentos inhiben al máximo esa posibilidad. Lo más notable, y que hacen del PAN un Partido a imitar, es que tiene una democracia interna desarrollada a plenitud. Me tocó hoy ver la campaña a la Secretaría Nacional de Acción Juvenil (Presidencia de la Juventud) y créanme que hay una expresión de diferencias y candidaturas con la mayor de las naturalidades.

Este modo de desarrollar la actividad partidaria, que no es menor porque instalan una cultura, aleja profundamente al PAN de partidos derechistas chilenos como la UDI. Lo notable del PAN es que tiene la vigorosidad que nosotros conocemos en Chile de la UDI, pero sin el autoritarismo institucional de los mismos, una combinación que no es fácil de lograr.

Como última reflexión: el PAN vive constantemente y en todas sus líneas procesos de formación de sus militantes, de discusión sobre contenidos políticos, sobre estrategias para enfrentar la contingencia y una preparación de largo plazo para generar competitividad electoral entre sus filas. El PAN es un Partido vivo a pesar de estar en el gobierno, porque existe plena conciencia que abandonar el buque partidario para lanzarse a la vorágine electoral o de la gestión de gobierno es sepultar el futuro del Partido y poner, por tanto, en riesgo la estabilidad democrática de México. Las conclusiones y lecciones que podríamos sacar para nuestro Partido de esta forma de hacer y entender la actividad política partidaria estando en el poder parecieran caer por su propio peso.

1 comentario:

compañero dijo...

La comparaciones con el sistema Mexicano, no merecen mayor análisis. Que envidia. Nos falta mayor compromiso, renovación, fe. y creer de verdad, que representamos una opción ideológica frente al modelo imperante. La única manera de llevar esto a la practica, es con un trabajo de formación con mucha energía a mediano o largo plazo. Exigiéndoles a nuestro lideres, el compromiso de representar con energía y de manera clara nuestros principios en temas de contingencia, con esto, es más fácil distinguir lo que nos diferencia del resto. Hoy las diferencias de pensamiento tanto en lo político como en lo económico son casi nulas. Necesitamos Lideres Humanistas Cristianos, con testimonio, como referentes de las nuevas generaciones, con vocación de servicio. Hoy lo raro es serlo, cuando es lo más normal, cuando todo funciona como debe ser.
Mauricio Muñoz C.