(Colummna Publicada en Diario El Financiero, 22 de Enero del 2009)Contrario a la primera reacción intuitiva, los tiempos de crisis pueden ser los más rentables para innovar. La baja en utilidades y rentas accionarias, sumado al alto costo del financiamiento, hacen que la apuesta por una nueva investigación, proceso productivo o la introducción de un nuevo producto al mercado, pueda llegar a ser más barata que en períodos de bonanza.
La propiedad industrial surge en este contexto como una potente herramienta para la innovación, al resguardar que las personas, empresas o universidades que inventen algo nuevo, puedan disfrutar de los beneficios de su creación y recuperar los recursos invertidos en su trabajo, tal como el escritor lo hace con su obra, estimulando el desarrollo del conocimiento en la sociedad.
La reciente puesta en marcha del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), sucesor legal del DPI del Ministerio de Economía, marca un hito importante en la historia de la propiedad industrial en Chile, demostrando el interés del gobierno por mejorar los estándares y apoyar la actividad innovativa en el país. Su creación se justifica por la necesidad de hacer más eficiente el otorgamiento de patentes y marcas, por la importancia de difundir los beneficios de la protección de la propiedad industrial, por hacer más expedito el acceso a estos derechos, y por la conveniencia de transferir los conocimientos, que transcurridos 20 años, pasan a ser propiedad de todos los chilenos. Ello permite elevar niveles de productividad tanto de empresas como de órganos estatales, previniendo que un no despreciable porcentaje de recursos se pierdan en investigaciones -y patentes- que ya existían previamente.
La rentabilidad de la inversión en I+D+i siempre es alta y más aún en tiempos de crisis. Si esto es cierto para el mundo privado, cuánto más lo es para el desarrollo económico del país. El escenario económico actual no podía preverse cuando el gobierno impulsó la creación del Inapi, pero refleja una potente apuesta pública en esta área, que seguramente resultará ser un aporte significativo para el crecimiento de Chiles en el mediano y largo plazo.
Cristóbal Acevedo Ferrer
1 comentario:
Siguiendo en la línea que plantea Cristóbal, de innovar en tiempos de crisis, recomiendo leer una entrevista al empresario peruano Ben Schneider (http://www.lavanguardia.es/free/edicionimpresa/20090121/53624422495.html).
Es tiempo que también en política, donde nos falta mucho por hacer para crear las instituciones que nos permitan dar el salto definitivo al desarrollo, también nos pongamos las pilas en tiempos de crisis.
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